Chapela y su esfuerzo de marketing en una presentación

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Un club pequeño, pero esforzado. Alguien en el Chapela de balonmano (probablemente su entrenador Fran Teixeira) tiene claras las ideas de que a los patrocinadores hay que cuidarlos. Muchas veces, un determinado presidente o directivo clama pidiendo por un mecenazgo que nunca llega. No es de extrañar porque si lo hace… ¿qué ofrece el club?

Generalmente, se limita a un espacio en la camiseta y a cobrar la cuantía pactada. Un error fatal. Hay que dar y trabajar más y parece que el Chapela de balonmano lo sabe. Recién ascendido a División de Honor B y casi sin profesionales en la plantilla. Es decir, ya no hablemos de gente con conocimientos de comunicación y dedicación completa en su estructura. Sin embargo, tuvo la idea de trasladar la presentación de varios jugadores a un concesionario de coches que colabora con el club.

Esto no es ninguna novedad, pero es algo que habitualmente las entidades deportivas de este nivel o, incluso superior, no hacen. Como pudieron, los directivos y colaboradores se esforzaron en confeccionar unos carteles de cartón en el que se pudiera ver el escudo del club y llevaron las camisetas para poner a los jugadores. Así, de andar por casa pero, al fin y al cabo, se molestaron en hacer ir a los medios de comunicación locales a la casa de un patrocinador.

Seguramente, Rodosa (el concesionario de coches en cuestión) no suelte una gran cantidad de dinero al Chapela de balonmano. Pero, al menos, cuando el próximo año el presidente vaya a pedir la renovación de la colaboración pueda acudir con unas cuantas páginas de periódico. No tiene nada garantizado, pero siempre es mejor que llegar con la manos vacías. El “yo te patrocinio, pero ¿qué me das a cambio?, podrá tener una respuesta, aunque los carteles utilizados sean aprovechando cajas de cartón. Lo importante, es que luzca el logo del que pone el dinero y que la palabra Rodosa aparezca en el texto en medio de la noticia.

 

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