La relación entre Bárcenas y la tragedia de Santiago a través de movimientos sociales

manifa para blogHace unos años, un grupo de redondelanos estaba metido en la denominada Plataforma contra la autovía de Redondela. Entre las múltiples infraestructuras existentes en el sur de Galicia (AP-9, A-55, Alta Velocidad, carreteras nacionales), la intención del Ministerio de Fomento era y, sigue siendo, construir una autovía alternativa a la autopista de peaje entre Vigo y Pontevedra, de nombre A-59.

La proyectada autovía, que se encuentra medio aparcada por la crisis económica, pasaba por Redondela y un grupo de vecinos se unieron para luchar contra ella. Hasta aquí, los preliminares, ahora viene la extraña conexión con los papeles de Bárcenas.

En unas charlas informativas, entre la argumentación de daños, problemas y demás perjuicios cercanos, explicábamos lo siguiente: “Realmente, este tipo de infraestructuras no son necesarias, nacen de las exigencias de negocio de las grandes constructoras, que son las empresas más grandes del país. Multinacionales, por cierto, que financian a los principales partidos políticos y estos se someten a su dictado. Que no nos engañen”.

En comparación con lo que transcendió últimamente en el caso Bárcenas, sólo nos equivocábamos en que no dijimos que esta financiación era en dinero B, o una forma bonita de decir dinero negro. Parte del mismo, terminaba directamente en los bolsillos de los principales políticos, a través sobres o cajas de puros. De esta forma, Sacyr, FCC y OHL, las principales constructoras españoles untaban al Partido Popular.

Trazada la primera conexión, ahora viene la segunda. Desgraciadamente, más macabra. Así, en una de esta charlas invitamos a Francisco Gómez Camarero, presidente de la plataforma ‘Salva ó tren’ y que defiende el tren de cercanías y de media distancia ante la alta velocidad.

Tras una conferencias, quedamos a hablar con él y, además de los inconvenientes de la alta velocidad, nos comentó lo siguiente: “Y es que además, el Eje Atlántico (Vigo-A Coruña) está mal diseñado”. Lo argumentaba sobre cuestiones sociales y también técnicas. Años y una desgracia con 79 muertos después, parece que este hombre sabía de lo que hablaba.


santiago

 

Y esta es la curiosa conexión existente en las palabras de un movimiento social de hace unos años, allá por el 2007, y la rabiosa actualidad. Parece que aquellas palabras no iban desencaminadas.